Como líder ministerial, me comprometo, de la mejor forma posible, a lo siguiente:
- Hablaré y actuaré, en todas mis relaciones personales y profesionales, de manera que siga el modelo de Cristo, que utilizó su poder para servir (1 Pe. 5; Mc. 10; Fil. 2; 2 Tim. 4:2).
- Respetaré, amaré y trataré con integridad y veracidad a las personas de cualquier posición, condición, raza, etnia, sexo, edad o capacidad.
- Mantendré límites emocionales, físicos y sexuales apropiados en todas las relaciones.
- Mantendré todas mis relaciones libres de contacto físico inapropiado y no deseado, intimidad emocional o sexual, comentarios, gestos o bromas sexuales.