Rompiendo Barreras

Todos pertenecemos, todos servimos


Número 75  Otoño 2007                                                   Un ministerio de la ICR, Cuidados para Discapacitados


¿Cómo podemos incluir a las personas discapacitadas?

Mark Stephenson, Director de Cuidados para Discapacitados

 
Para todos los que quieran que sus iglesias sean saludables, comunidades vibrantes donde todos puedan pertenecer y servir, aqui van algunas ideas:

          Empezar con amabilidad (bondad). Son pocas las personas que intentan ser amables. A muchas personas les falta amabilidad hacia los discapacitados. Esto es cierto aun en las iglesias. Nuestra hija Nicole es muda, pero ella sabe cuando alguien la trata con bondad y cuando es ignorada. El incluir a otros comienza cuando se reconoce la imagen de Dios en cada uno. Salude a los discapacitados calurosamente, incluyendo a los que no puedan responder con palabras. Pregúntele a la persona que usa un andador como lo puede ayudar. Salude a la persona con una discapacidad cognitiva, y use su nombre. Pregúntele a una madre como es la vida con un hijo autista, y realmente escuche.

          Primero haga cambios fáciles. Provea boletines con letras grandes para personas con discapacidad visual. Distribuya copias de canciones que se muestren en la pantalla para gente que no se pueda parar.

Empiece con cambios estructurales fáciles como rampas y espacios en las bancas de la iglesia para sillas de ruedas.

Reconozca las diferencias. Los lideres de adoración deberían decir: “Si es posible, por favor póngase de pie”.

Ofrezca jugo de uvas y pan sin azúcar para aquellos que necesiten estas alternativas para la Santa Cena. No use perfumes o colonias para después de afeitarse en la iglesia, asi la gente con alergias pueden respirar mejor.

Busque un regalo y déjelo ir.

La iglesia Antigua creció diciendo, “Busque una necesidad y cúmplala”. Este enfoque tiene una actitud paternalista hacia las personas con necesidades y asume que ellos no tienen nada que dar.

Dios les da regalos espirituales a todos sus niños, incluyendo a las personas discapacitadas. Las iglesias que invitan a todos a compartir sus talentos para el ministerio encuentran la gracia de Dios fluyendo en formas nuevas y maravillosas.

Cave profundamente. En iglesias saludables, mientras mas lejos una congregación camine en la senda de incluir a todos los miembros, más grande y más costoso es el trabajo y el proceso. Escuchar a las madres con hijos autistas requiere energía, pero hay formas de ayudar a sus familias con los desafíos que enfrentan cada día, toma un compromiso de largo plazo. Visitando a un joven de su iglesia que tiene esquizofrenia significa superar sus propios miedos en cuanto a que decir y que hacer.

Como una congregación que cava profundamente para lograr un nivel de inclusión, el Cuidado para Discapacitados está listo también para proveer con una red de cientos de voluntarios, con varios documentos y recursos en la internet y con una variedad de talleres y conferencias que se ofrecen en Norte América.

Descubra el gozo. Dios no comete errores. “Pero ahora Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como el quiso” (1 Corintios 12:18) Tal como podamos incluir en forma completa a todos los que Dios ha traído a la congregación, nuestro gozo es completo y nuestro ministerio es completo.

 

Sabía usted que…

Este año se cumplen 25 años del Aniversario del ministerio “Cuidado para el Discapacitado”. Nuestro lema para este aniversario es “Reconozca la imagen de Dios”. Para celebrar, estamos distribuyendo esta edición especial de Rompiendo Barreras a la mayoría de nuestros lectores a través de la revista The Banner, y enviamos un paquete de recursos de adoración a todas las iglesias Cristianas Reformadas.

En esta edición de Rompiendo Barreras, preguntamos y tratamos de responder bíblicamente algunas de las grandes preguntas que se levanta por los discapacitados, a veces tomando un poco de la sabiduría de ediciones anteriores.

Muchas congregaciones reciben Rompiendo Barreras en grandes cantidades para todos los miembros. Si su iglesia no recibe este recurso, por favor contáctenos. Nos encantaría añadir su iglesia a nuestra lista de correo.

 

 

¿Cómo debería tratar a una persona discapacitada?

Judy Clausing, que falleció en 1994 (de la edición 34)

 

Soy Judy Clausing. Tengo pelo café, ojos azules, pies grandes y soy visualmente discapacitada. No soy Judy Clausing, la mujer ciega. Desafortunadamente, pero asi es como la mayoria de las veces me ven otras personas. Tengo amigos que tienen discapacidades auditivas y móbil y ellos también expresan que la gente muchas veces se refieren hacia ellos en términos de sus discapacidades.

          Entonces, ¿cómo es que deberías tratar a las personas discapacitadas? Trátalos de la misma manera que tratas a cualquier otra persona. Si no estás seguro que hacer, pregúntale a la persona que sea discapacitada. Generalmente, es mejor preguntar qué necesitan aun si crees saberlo. Cada persona es única y las necesidades son diferentes para cada persona. Algunas personas necesitan mucha asistencia, mientras que otros no requieren asistencia.

          Algunas personas no quieren aceptar ningún tipo de asistencia, a pesar de que la necesiten. Ese es problema de ellos. Por ejemplo, la ceguera. Si una persona ciega rechaza tu brazo como guía, y después se cae. La persona discapacitada tiene que aprender, muchas veces de una forma dura, a manejar las consecuencias de su orgullo.

Frecuentemente he tenido que aprender las cosas en una forma difícil. Con el tiempo he llegado a darme cuenta que pedir ayuda no es un signo de fracaso de mi parte sino solo aceptar con buena voluntad que necesito ayuda. He llegado a aceptar mi discapacidad y puedo decir “Si, tengo limitaciones”. Una de las razones porque he llegado a aceptar esto, es porque ahora reconozco que todos, no solo las personas con discapacidades, tienen limitaciones de algún tipo.

          Pienso en los niños y sonrío. Los niños son muy abiertos en hacer preguntas y dejar saber sus sentimientos. Ellos vienen y me preguntan como escribo, leo, etc. Sé abierto como los niños y pregunta si no conoces la respuesta. Otra cosa, ten la capacidad de aceptar como lo hacen los niños. Frecuentemente ellos no ven las discapacidades como un gran problema.

Hay mucho trabajo que hacer, de parte de las personas con discapacidades como también de los que no las tienen en cómo aprender a tratarse entre unos y otros. Creo firmemente que las personas discapacitadas tienen que educar al resto de la gente, y los demás también deberían hacer el esfuerzo de aprender que hacer.

Para aprender a vivir mi vida al máximo necesito que me aceptes y me des una oportunidad. Esto es amor, y amor es lo que Jesús nos llama a practicar.

 

 

Cartas

Me cuesta creer cuando leo la respuesta escrita por la Sra. Aldrich-Wikkerink en cuanto al articulo “FASD trae la necesidad de apoyo” en la edición de primavera de Rompiendo Barreras. El escritor anónimo abrió su corazón y nos compartió su historia con honestidad y gracia. Como padres de tres niños de Rusia, uno de ellos con FASD, hemos sido bendecidos leyendo este artículo, y como la lucha de aquella familia es muy familiar para nosotros, nos sentimos agradecidos que esta discapacidad fue tratada en esta publicación. Me siento un poco indignada, no obstante, que los desafíos de esta familia no fueron valorados. La decisión de adoptar es complicada y criar un niño adoptado con FASD puede ser un camino muy solitario y aislado, como el autor del artículo nos muestra claramente. Las opiniones expresadas por la Sra. Alrich-Wikkerink son muy familiares para mi esposo y yo; lamentablemente, son muy comunes en nuestro círculo cristiano. Lo mínimo que podemos hacer como creyentes es tender la mano y alentar a aquellos que han sido bendecidos con la compasión y coraje de adoptar niños con discapacidades. ¡Que Dios bendiga aquella familia, y que la iglesia en la cual ellos son parte haga lo que Jesús haría - abrazarlos con amor y ánimo, apoyo práctico y oración!

Liz Koetsier

Camlachie, Ontario

Soy miembro del consejo de Salem Christian Homes aquí en el sur de California. Encuentro que Rompiendo Barreras es una revista muy alentadora y conmovedora. Confirma lo que estoy haciendo. La última edición del verano 2007 me gustó bastante, la aprecié mucho.

 

Norberto Wolf

Bellflower, California

 

 

¿Qué hace que valga la pena vivir?

Por Ted Verseput, ex director de Disability Concerns

De la edición 8

 

El termino “Calidad de Vida” ha tomado una implicación negativa. Generalmente la escuchamos en conección a la eutanasia y aborto para fetos dañados. En ese contexto un individuo no cumple con ciertos criterios para existir, él o ella no tiene el derecho de vivir. Eso me asusta. Levanta preguntas vitales. ¿Quién decide los estándares para la “Calidad de Vida”? ¿Quien va a imponer esos estándares?

          Incluso nosotros que estamos cercanos a gente discapacitada nos encontramos pensando si sus vidas valen la pena. Ellos no se pueden vestir o alimentarse por si solos, caminar o hablar. Alguien decide por ellos: Qué van hacer, cuándo y cómo. ¿Qué tipo de vida es esa? ¿“Calidad”? ¿Vale la pena? Esos pensamientos son alentados por el enfoque que tiene nuestra sociedad hacia la “Calidad de Vida”, y son destructivos.

          Hay un estándar eterno para la “calidad”. En el principio, Dios hizo al hombre a su imagen y “Dios es Amor”. Desde ahí, la esencia de vida ha sido amar y ser amado. Dios nos ama y este amor se demuestra a través de la vida y muerte de Jesús. Constantemente Dios nos está mostrando su amor y gracia. Dios también ha sido claro que los requisitos esenciales de todo humano es recibir su amor y demostrarlo a otros. Solo viviendo en este ambiente de amor es que tenemos “calidad” de vida.

          Nuestra hija Sally tiene muchas limitaciones en cuanto a lo que puede hacer. Pero cuando entramos a nuestra casa donde ella vive y escuchamos su grito de felicidad, sabemos que nos ama y ella sabe que nosotros la amamos. Esto es cierto también para todas las personas que se les considera mentalmente limitadas. Realmente hay muy pocas personas que sean tan limitadas que no puedan apreciar el ser amadas y responder al amor. De hecho, no podemos saber quienes están en esa categoría y eso es “calidad” de vida que Dios ha establecido. Solamente Dios tiene el derecho de poner un estándar y el derecho de juzgarlo.

          El deber de los padres, de la sociedad y de la iglesia es muy claro. Tenemos que contribuir para la “Calidad de Vida” de todos. Deberíamos hacer esto buscando la comodidad, felicidad y sentido de vida de todos. Pero por sobre todo, debemos proveer la oportunidad de amar y ser amados. Si esto es cierto la vida humana sin importar la circunstancia, es de “Calidad”.

 

¿De qué forma el Cuidado por el Discapacitado está haciendo una diferencia?

John Cook, Defensor Regional de Disability Concerns, Clasis Canada Este

 

En mi propia iglesia y clasis he visto que la oficina de Cuidado por el Discapacitado ha ayudado a muchas iglesias a involucrar a la gente con discapacidades dentro de la comunidad de la iglesia. Rampas han sido construídas. Regalos han sido reconocidos. Necesidades han sido mejores vistas y atendidas. En mi propia iglesia he observado que el dolor que produce las discapacidades está siendo expuesto y ya no se mantienen en secreto. Las personas me conversan, porque soy la voz que tienen para expresarse acerca de sus dolores, de su cáncer, de sus recaídas.

¿Por que no hacemos posible el trabajar preocupándonos por el discapacitado? Podríamos dar una voz más clara de las Buenas Nuevas, como la persona que se acerca a aquellos que se les mantenía ocultos, a aquellos que sus necesidades no han sido atendidas. Eugene Peterson escribe que Dios toca a personas donde se encuentra: en el trabajo, en la cocina, en la silla de ruedas. Con los pies en la tierra y hasta sucio. ¡De la misma manera una iglesia saludable abraza e involucra a todos los que entran por sus puertas, tal como son!

 

El rincón de la Salud

El estrés y las festividades

Elly Van Alten, Defensora Regional del Disability Concern del Clasis Alberta Norte

La navidad y otras festividades pueden causar pena, estrés y alegría. Las personas que tienen depresión se pueden poner más depresivas (hasta al punto de suicidio). Las festividades nos recuerdan las pérdidas (especialmente de gente muy querida), problemas financieros entre otras cosas estresantes. Algunas personas evitan sus celebraciones familiares porque causan estrés emocional.

Las personas con enfermedades físicas a lo mejor no pueden viajar para estar con sus familias o solamente tienen la energía para estar durante la celebración por un pequeño rato. Aquellos que están en lugares de cuidado a veces no pueden atender nuestras fiestas tradicionales.

 

Aqui hay algunas estrategias para tratar estos problemas:

-          Hacer celebraciones más simples. Todos nos podemos beneficiar en bajar el estrés en las preparaciones de estas festividades. Las estadísticas nos muestran que la violencia familiar aumenta durante las festividades debido a los niveles de estrés y las expectativas irracionales de las reuniones familiares.

-          Comenzar nuevas tradiciones, especialmente cuando la pérdida de un miembro de la familia es reciente (ya sea por fallecimiento, por desavenencias o porque ha sido internado en un lugar de cuidado). Incluso en estas nuevas tradiciones hay espacio para celebrar los bonitos recuerdos que tenemos de la persona que no está presente. Una visita a un lugar de cuidados trae felicidad tanto a su familia como también a otros.

-          Recordar la razón de esta temporada. Después de todo, la navidad es el cumpleaños de Jesús y ¡eso vale la pena celebrar! Para muchas personas esto ha desaparecido, pero a lo mejor si tenemos en mente que se trata de Él y no nosotros, la navidad se puede convertir en algo lleno de felicidad nuevamente.

 

 

Meditación

¿Que está hacienda Dios a través de la discapacidad?

James Vanderlaan, ex director de Disability Concerns

de la edición 46

 

Sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Pero por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención, para que, como está escrito: «El que se gloría, gloríese en el Señor».

(1 Corintios 1:27-31)

 

Con estas palabras Dios nos muestra profundamente su estrategia cósmica para la llegada de su reino. Dios nos creó a todos nosotros, seres humanos, a su imagen y nos dotó con grandes talentos. Pero nosotros nos revelamos contra él y usamos nuestras habilidades y talentos para resistirle. Entonces, para nuestro propio bien, él ahora escoge voltear nuestras fuerzas usando cosas y gente que consideramos insignificante y que no valen la pena.

Algunos seres humanos tienen grandes habilidades y Dios podría haber hecho su iglesia con todas estas personas. Para nosotros, puede parecer como una buena estrategia para el reino, ya que todos los demás se sentirían atraídos hacia una compañía tan destacable, de brillantes estrellas y el deseo de querer asociarse con ellos. Pero no.

Dios, sin embargo llena su iglesia con gente necia, débil y poca cosa que pueden ofrecer muy poco pero que necesitan mucho. La presencia de personas con discapacidades en la iglesia no es un signo de fracaso.  Nuestra presencia es la marca de la estrategia de Dios, un signo que Dios elige para avergonzar a aquellos que juzgan siguiendo los estándares de este mundo y que se basan en las habilidades humanas.

Nosotros que tenemos discapacidades también tenemos dones. Nosotros también compartimos la recompensa del Espiritu como también debemos usar nuestros dones para servir otros. No obstante, lo que Dios está diciendo en estos versículos es que nuestras discapacidades solas, nuestra carencia de ciertas capacidades son también dones para la iglesia. Nosotros representamos a la iglesia por medio de nuestras discapacidades, todas las personas son totalmente discapacitadas e inválidas ante Dios.

 

 

¿Qué significa el bautismo?

Peter W. DeBruyne

de la edición 45

 

El domingo pasado tuvimos un bautismo,

pero el bebé era diferente:

sus ojos eran un poco sesgados

sus orejas eran mas bajas que lo normal

su lengua era un poco grande para su pequeña boca.

 

Los padres se veían un poco preocupados

cuando el pastor habló sobre las promesas de Dios

proclamadas en su Palabra

y confirmadas en el sacramento.

Cuando el niño fue bautizado con agua

Las lágrimas cayeron por las mejillas de la madre.

 

La congregación prometió

recibir este niño con amor

orar por el

ayudar con su instrucción

alentarlo y sustentarlo

en la confraternidad de creyentes.

“Lo haremos, que Dios nos ayude”, decía la gente.

Pero ¿sabían lo que estaban diciendo?

 

Oh Dios, tu sabes que muchos padres

con niños discapacitados

todavían se sienten aislados en la familia de Dios.

 

Me pregunto por qué es que hay tantos

Dentro del pacto de Dios

que todavía no creen que en el bautismo

TODOS LOS NIÑOS DE DIOS

son enterrados y levantados con Jesús.

Pero también estoy agradecido

por el crecimiento de la conciencia que la iglesia está teniendo

del significado de ser

parte del cuerpo de Cristo.

 

 

Una Nota a nuestros Lectores

Alguno de ustedes ha recibido y leído Rompiendo Barreras por muchos años. A lo mejor se acuerdan cuando nuestra revista se llamaba “Christian Companions” (Compañerismo Cristiano). Muchos de ustedes contribuyeron con artículos y cartas para publicar, muchos contribuyeron en forma financiera para ayudarnos con los costos de esta revista. Muchas gracias por su lealtad y oramos para que nuestro trabajo sea y continue siendo un servicio para usted. Por favor ore por el ministerio de “Cuidado por el Discapacitado”.

          Porque queremos hacer un buen uso del dinero que Dios nos provee para nuestro ministerio, es que estamos haciendo cambios para la distribución de Rompiendo Barreras y evitar duplicados de correo. Si usted está recibiendo una copia en su casa y una en su iglesia y quiere que sea asi, por favor avísenos. Si no recibimos una respuesta, vamos a borrar la suscripción a su casa (esto solo se aplica a aquellos que reciben dos copias) Si tiene cualquier otra pregunta, por favor llámenos al 888-463-0272, o mande un correo electrónico a: disabilityconcerns@crcna.org, o escriba a: Disability Concerns, CRCNA, 2850 Kalamazoo Ave. SE, Grand Rapids, MI 49560.

          En la próxima edición de Rompiendo Barreras planeamos destacar ciudadanos de tercera edad y las discapacidades. Más del 40% de las personas sobre 65 años tienen una discapacidad. Si usted está sobre los 65 años y ha experimentado una discapacidad – ya sea usted o algún ser querido - por favor cuéntenos su relato.  Si usted tiene menos de 65 años y una persona mayor ha causado impacto en su forma de pensar en cuanto a la discapacidad, nos gustaría que nos compartiera su experiencia. Sus relatos serán editados e imprimiremos el máximo de relatos según nos permita el espacio.

 

 

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